16 may. 2018

Bitácora de viaje



       
                                                                                                                 13 de  mayo  2017

                 
           
                  Tuve que tirar el puente que crucé para llegar aquí.
                  Con las cuerdas y tablas logré elaborar otro que me alejó del primer sendero.
                  Al final del camino elegido encontré un paraíso.

                                                                                                                   14 de  noviembre 2017

 
                  He estado muy ocupada organizando mi siguiente expedición.
                  Mientras leo un método para enfocar mejor el proyecto.

                                                                                                                     29 de enero de 2018

                  Me guía la estrella de Orión, mientras realizo cálculos estadísticos sobre
                  la mejor forma de enfrentar desafíos.

                                                                                                                    15 de marzo  2018        
               
                   Hace un mes aproximadamente encontré el siguiente mensaje
                   tallado en la superficie de una roca:
               

                   "Saludo a la vida... siempre va adelante
                    Saludo a la vida... siempre por lo que es" 
                                                                                                                   
                                                                                                                 15 de abril   2018  

                    Extrañas cosas suceden en este lugar, fue fácil darme cuenta de que el texto
                    era en realidad una canción, me encontré tarareándola hoy al amanecer.

                 
                                                                                                                   16 de  mayo  2018
                   
                    Será difícil volver, la expedición puede llevarme siglos o  quizás milenios.


                                                                                                Szív Márquez
                 
                 


9 feb. 2018

El sonido de la luz.




A veces, cuando la calma inunda la noche y ni siquiera los grillos interrumpen el recinto colmado de silencio... escucho la luz.  Suena al salir y la imagino corriendo entre las paredes de la casa. Me asombra la similitud con el sonido, la forma y la energía del agua.  A propósito me acerco a la computadora para sentir su chasquido de río.  Sé muy bien que si concentro el oído puedo escuchar incluso el correr entre el contacto de la pared.
Me maravilla el saber que esa energía también existe en nuestro cuerpo... y solo en raras ocasiones he podido constatar los efectos eléctricos al roce con algunas prendas textiles... pero más que la vista de pequeños rayos luminosos prefiero su sonido:  parece el crujir del agua cuando cae desde una cascada.

García Márquez tenía razón,  la luz es como el agua.  Como el agua que corre por los brazos caudalosos de un río.


Szív Márquez

Una anécdota




Andaba en un comercio del centro, mirando juguetes... buscaba premios para mis alumnos. El local estaba casi desierto... de pronto sale corriendo entre el pasillo una niña con vestido azul, traía un juego de té en las manos. Se acercó  y me dijo: -¡Quiero este! Yo volteé la cara y solo contesté:
- ¡Ah!, continué buscando los juguetes y la niña salió corriendo escaleras arriba, desapareció, volví a quedarme sola en el pasillo. Terminé de elegir y ya salía entre el pasillo (que me parecía un laberinto)rumbo a la caja, cuando la niña volvió a aparecer de pronto detrás de mi: -¿Son para tus hijos?- Me volví, esa niña ya parecía una aparición fantasmagórica más que real. Le dije: -Sí. Le di la espalda y avancé lo más rápido que pude hasta salir del pasillo. En la caja pagué y me olvidé del incidente... hasta ahora que escribo esta curiosa anécdota. 


Szív Márquez

5 nov. 2017

Todo bosque, todo cielo.

Las paredes son un bosque
el techo un cielo
yo, habitante de un planeta pequeño.
Todo bosque, todo cielo.

La calle es un río que corre,
La ciudad y su centro,
luz y misterio.
Todo bosque, todo cielo.

El arte...
la esperanza de un pueblo.
Todo bosque, todo cielo.

Szív Márquez.

10 sept. 2017

Rumor...


Allá en el horizonte, entre el mar y el cielo
allá,  donde tus pasos no llegan
aún cuando caminas cerca de la arena...
Llama una voz grave con tanta fuerza
que las ondas parecen manos
lanzando con energía una cuerda.

Las caracolas bailan en la playa
entre un rumor de aves...
ante la oscuridad del firmamento.

Szív Márquez

 

6 ago. 2017

Tres versos eran suficientes para alimentarme. Yo amaba su poesía... hasta que alguien le sugirió vertir tres gotas de veneno por cada verso...
A él le pareció divertido y lo hizo... El veneno penetró tan profundamente en mi ser que empecé a disolverme: Primero desapareció mi cuerpo, después mi voz que fue dejando ecos a su paso... Por úlltimo mi memoria.
Szív Márquez 

4 jun. 2017

Eternidad

Ayer es el segundo que acaba de terminar
Los minutos en los que hemos compartido ideas,
es el espacio de tus sueños bajo la luz de la luna
las manecillas que han dado vuelta a un reloj.

Ayer puede incluso ser un arrebato de la mente
bajo la vista de Orión,
o la mirada serena que te atrapa...

Ayer, una voz envolvió al espíritu
bajo la consigna de un cielo azul.
Llamando al mañana: Hoy, estampa de eternidad.

Existe una playa donde el tiempo no tiene inicio ni fin.
Las caracolas andan entre  arena blanca
y las almas comulgan conscientes de su inmortalidad.

Szív Márquez







 

3 jun. 2017

Un recuerdo

Me había acercado a aquél grupo con la intención de despedirme, entonces escuché los comentarios acerca de la importancia de educar a la gente para que ésta lograra valorar el quehacer cultural. Un hombre de barba gris, gafas oscuras, alto, delgado y con aire europeo comentó que era necesario realizar actividades culturales de forma sistemática... escuchar su voz fue como despertar de un letargo, la armonía de sus graves trajeron un recuerdo. Lo miré fíjamente. -No, no es po...sible- pensé. Y mientras el grupo continuaba hablando del tema me acerqué a él solo por quitarme la duda y dije: -Usted se me hace conocido. En ese momento bajo sus gafas, me miró con sus ojos de llama -Puede ser- contestó sonriendo. Mi tiempo se acortaba así que me despedí pronto del grupo. - Adiós maestra- pronunciaron sus labios, pero el mensaje a mis oidos fue "Por aquí nos estaremos viendo". Y para mis adentros exclamé: ¡Fantástico! aparte del tiempo que debo ahorrar, ahora debo preocuparme por una prueba más. Hacía más de diez años que mi ángel de la guarda no me visitaba.

Szív Márquez
Caminamos

Uno a lado del otro
con pasos firmes, avanzamos.
Vamos entre la luz del día
sin detenernos.
Llevando suficientes provisiones.
De vez en cuando descansamos un poco...
Hidratamos el cuerpo bajo un árbol.
Andamos sin volver la vista atrás.
Recorriendo un camino de luz




Szív Márquez
 

20 mar. 2017


Se me escaparon las palabras,
al transformarse en energía
por la premura del tiempo...

Szív Márquez.

9 mar. 2017

Melodía...


El tiempo deja escuchar un canto entre el nacimiento y la muerte.
Una canción...
Me detengo un instante... corrijo en el pentagrama...
anoto un silencio.
Vuelvo a cantar la melodía mientras camino.

Szív Márquez






 

23 ene. 2017

Tiempo cuántico.



El reloj da marcha atrás
Las calles traen recuerdos a mi paso,
en los coches las melodías encuentran una espiral infinita.
Mis ojos miran la ciudad de ayer  convertida en hoy.
El tiempo oportuno.
El tiempo.
En esa línea que aparenta no retroceder... aparece un espacio
único, mullido, irrepetible.
El reloj da marcha atrás.
Hasta enero con su disfraz de verano cuando aún es invierno
me dice que el tiempo está en retroceso.
Tiempo para corregir,
tiempo para escuchar un pulso.
Para aprender a manejar las claves,
para cantar la melodía única.
El reloj está en retroceso
hay una conspiración cuántica.


Szív Márquez.







 

20 ene. 2017

Transfiguración


Cuando mi ser se divide en 24 fracciones de luz
múltiples ojos salen de mi cuerpo...
ojos que miran críticamente
hacia afuera y hacia adentro.

El tiempo desaparece cuando el segundo se convierte en sol,
ya no existen los minutos en la escala.

El espacio se vuelve infinito, y mis manos unas veces parecen de arena, otras
de agua, de sol  y de viento...

El ayer, hoy y mañana se combinan en una sola llama.

Szív Márquez








15 ene. 2017

Domingo 15 de enero.

La mañana
la neblina
una calle...
poca gente a las siete de la mañana.
Las flores naranjas,
los árboles, las ardillas...
algún coche por la calle
el silencio en las baldosas
la señora con su rebozo
el joven y su prisa
las nubes, el cielo con su promesa de sol.
El viento y su sabor a marzo.
La conciencia del espíritu.

(A pesar de la lista de pendientes,
mi mente dice que es tiempo de sol, playa y arena)



Szív Márquez

 

3 dic. 2016

Mientras camino...



Camino entre las manchas sonoras que van dejando a la distancia, como huellas tangibles el ruido ensordecedor de los ecos.
Soy un conjunto de signos, interrogantes y exclamaciones que avanza abriéndose paso entre la espesura de un bosque.
Poco a poco me he librado de una carga profunda de dudas e incertidumbre, cada paso aclara la visión del horizonte.
Te he dejado atrás, mientras estabas absorto jugando ajedrez. Antes estuve un largo tiempo mirando tu rostro resplandeciente.
No hay lamentos en el camino, conforme avanzo puedo mirar el mundo en perspectiva: me gusta sentir el aire jugando con mi cabello, la emoción de andar y descubrir nuevas líneas entre la sombra o la luz.
A veces hago una pausa, viajo columpiándome entre cada nota de luz, la música me envuelve mientras saboreo una taza de café, los destellos de luz, como esferas luminosas guían mis sueños...

Szív Márquez 

19 sept. 2016

Diálogo entre ecos...


-Los pensamientos vuelan entre el bullicio de los árboles
                                           entre el bullicio de los árboles

-El viento continúa trayendo los ecos del mañana
                                               los ecos del mañana
                                                   
 -Puedo soñar contigo en el centro de un pueblo jugando ajedrez
                                                            un pueblo jugando ajedrez
                                                                           
-Tú caminabas mientras tanto en medio de las bancas de un parque
                                                                      las bancas de un parque
                                                                                     
-Traías puesta tu playera blanca y el sol hacía resplandecer tu rostro
                                                       el sol hacía resplandecer tu rostro
                                                                        
-Entonces fuiste como siempre a platicar con el viento
                                                      platicar con el viento
                                                                   
-Lo único que no sé es si ganabas o perdías la partida...
                                      si ganabas o perdías la partida...
                                                                     
-Eso lo dirá el tiempo, el viento o el bullicio de los árboles...
                                                       el bullicio de los árboles...
                                                                       


Szív Márquez



31 ago. 2016

Minificción

Observó cuidadosamente un vaso de agua transparente mientras recordaba los sucesos de la última semana. Ahí, dentro del vaso vislumbró una pequeña embarcación que flotaba tranquilamente, sin pensarlo sus manos comenzaron a mover el vaso primero de forma suave, luego de forma enérgica. "Curiosamente podemos controlar tranquilamente un barco enmedio de una gran tormenta". El diminuto barco logró mantener el equilibrio y al dejar reposar el vaso, desapareció. 


Szív Márquez

14 ago. 2016

Jugo de naranja

Temprano, muy temprano discuto los sabores de la mañana o entiendo mi gusto por la tarde y la noche lluviosa.
Entablo sueños aún en el abismo de un café americano, aunque a veces prefiero un jugo de naranja, será porque cada naranja despide a gotas el sol...Mi pensamiento juega: quizás el punto exacto es ahora, cuando mi vaso está medio lleno.Ante la transparencia del cristal puedo mirar la distancia.
La distancia me permite Ser, observar el ayer, el ahora. Entender unas manos, una palabra, un gesto, los mil gestos... Las mil gracias, el camino no es un laberinto aunque lo parezca. 
Adoro la noche lluviosa aunque exista el recuerdo triste de un suéter gris y baldosas mojadas.
Como mis ancestros sigo recibiendo fuerza del sol, cada vez que exprimo algunas naranjas para hacer jugo... El jugo de los adioses...

Szív Márquez.

10 ago. 2016

Un microrrelato.

Una vez, hace mucho, mucho tiempo un ser humano encontró el valor de las palabras y quiso atraparlas, encerrarlas para evitar que escaparan. Buscando, buscando no encontraba el elemento adecuado para su fin. Las dibujó en el agua pero inmediatamente desaparecían. Pensó en el fuego pero era difícil de manipular y la escritura en llamas quemaba bosques y desaparecía con la lluvia. El aire era imposible siempre se las robaba.  Entonces decidió utilizar un poco de arcilla recogida del mismo suelo que pisaba... la madre tierra fue tan generosa que acogió en su seno las palabras. El hombre estaba tan feliz que los primeros trazos que guardó fueron de agradecimiento, otros vinieron a mirar lo que guardaba  y al posar sus ojos en las palabras estas eran liberadas de la arcilla pero  ya habían dejado su huella plasmada...


Szív Márquez