2 ago 2012

Contra el mal de hojarasca

Quejido oscuro de grieta:

¿Cuándo terminará el fuego? Silencio. Dolor humeante.
¿Tendrás un poco de lluvia para compartir al mundo
reservada en algún frasco?
¿Una pizca en el bolsillo, en una flor, en tu coraza?
Necesito su pureza, para lavar un poco el alma.
¿Sabes tú dónde encontrarla?
La lluvia se ha escondido de esta realidad que asfixia.
¿Descansará en un sueño, privando de espejos veredas
y dejando ardiendo valles?


Te pido un poco de lluvia…
Es un remedio infalible contra el mal de hojarasca,
con un centímetro cúbico resplandecen mil rostros.
Dos, transforman las miradas.


Szív Márquez

9 jul 2012

La última nube

Regresó por aquél túnel, abrió la puerta y en el mundo parecía haber transcurrido cerca de 20 años. Sacudió la cabeza, lo que para ella había sido un día eran muchos años más. Intentó adaptarse a su nueva condición, el entrenamiento de aquel día le servía y mucho.  Tenía que formar el rompecabezas una y otra vez. Cuando encontraba la pieza que completaba la última nube en el cielo, se movía la del pez en el mar. Se dio cuenta de que el mundo era un círculo, una continuidad. Ella estaba ahí atrapada intentando sostener el cielo y completar el mar.


Szív Márquez

19 jun 2012

El Principito y los mapas


Recuerdos de un Principito: Uriel L. D. 



Hace unos meses conocí al Principito, un ser muy inteligente y alegre que vino en una misión secreta  a nuestro planeta.  Por circunstancias del destino me tocó acompañarlo en su travesía.
Una mañana, mientras buscaba en su mapa una dirección decidí preguntar a un vendedor que pasaba cerca  la ubicación de la calle que buscábamos, resultó que estaba a la vuelta de la esquina.  Este hecho no le agradó mucho al Principito,  ya que no lo había dejado utilizar el mapa.
Horas después  se quejaba de quedarse atrás mientras yo avanzaba pronto una pendiente, le dije –No hay problema si te pierdes sacas tu mapita y asunto arreglado. –Jamás hubiera dicho eso, se puso rojo como tomate, me miró como si con los ojos deseara descubrir mis pensamientos. Yo no pude evitar reír, primero por lo cómico de su rostro, después de nervios cuando observé que realmente estaba muy, muy molesto.  Regresé hasta donde se encontraba sin saber cómo pedir disculpas por mi comentario.   –Discúlpame, no lo vuelvo a hacer– Él no dejaba de mirarme fijamente –¿De verdad lo harías?¿Me dejarías aquí solo?–  contestó. Al mirar sus gestos, no pude evitar sonreír de nuevo, después de todo aquel ser mágico se mostraba un poco humano. Sin embargo  él tomó como burla mi sonrisa. Después de esto seguimos caminando en silencio.
Más tarde, nos perdimos al llegar a una calle sin salida, el Principito no perdió la ocasión para recordarme su mapa
 –Yo te ubicaría rápido, pero como no quieres que utilice mi mapa, lo haré con mi GPS.
 Y muy contento sacó su celular con GPS y empezó la búsqueda, desafortunadamente la calle que buscábamos aún no aparecía en el mapa satelital y tuvimos que volver a preguntar.  Cuando llegamos al sitio que buscábamos rápidamente sacó su mapa y quedé sorprendida: Tenía marcadas con puntos de colores cada una de las estaciones que habíamos pasado– Ya recordé que en el mapa este lugar no aparecía por eso hice la marca aquí– me comentó señalando un punto en la nada del mapa– ¿Ves? Aún no aparece en los mapas– ¡Wow! –pensé– Si Antoine de Saint Exupéry hubiera descrito este gusto del Principito por los mapas, me hubiera ahorrado uno que otro mal entendido.
Pasado el mediodía, el Principito quiso tomar revancha. Así me presumió su planeta: - En mi planeta no solo hay rosas, también hay árboles con flores muy bellas.  Y es más grande de lo que te imaginas, no es como el tuyo que parece tener una sola calle. Estoy decepcionado de tu planeta: una sola calle, ni siquiera tiene flores, con decir arriba llego abajo y visceversa.
Lo miré fijamente y no pude evitar sonreír comprendí que había estado en silencio durante horas meditando lo que habría de decir. Le dije- Ah, aún estas molesto por lo del  mapa. Pero lo que has dicho es cruel.  Retiro lo dicho sobre tu mapa.
Entonces, el Principito sonrió.   

Szív Márquez

27 may 2012

Como lluvia derramada a media noche

surgió mi ser vibrando con el oxígeno


Aromas  múltiples desarrollaron mis sentidos...
Sin recuerdo de estacas o piel desollada.


Aquel viernes 18 de marzo
mi alma estelar se encontró cantando
en este mundo.

10 may 2012

Y quedé en silencio...

¿Dónde están aquellos versos

                              que hacían palpitar mi corazón?

Grité al viento mi dolor,
                                  solo el eco me respondía




Seguí unas huellas en la arena,
                         las frases escaparon.

Hasta que llegó la marea 
                          después...solo el murmullo del mar.



Y quedé en silencio...



30 abr 2012

Una anécdota de infancia

En vacaciones mis padres solían dejarme en casa de mis abuelos, recuerdo que al terminar el periodo vacacional iban por mí. Entonces yo los pellizcaba, les jalaba los cabellos, la piel de rostro y brazos. Todo para asegurarme de que ellos eran realmente mis padres y que los extraterrestres no me los habían cambiado aún. 

Szív Márquez.

Practicando...

Se me ocurrió ponerme a practicar inglés con Gemini IA... Decidí abordar la actividad mientras escribía una historia... Al ir dictando la IA...