22 ene. 2011

Oigo dolor...

El grito del alma es como una voz susurrante... gotas de miel ácida entran por mis ojos, tapan mi nariz, llegan a la garganta. Gritos espesos que sofocan... La violencia allá afuera provoca vértigo en mi ser. Los gritos del mundo son como grandes olas. El olor a dolor llega hasta mi, hace explotar mi corazón como si de pronto la Tierra, el mar, el aire... el cielo no soportaran la presencia del hombre en el planeta... Szív Márquez 21 de enero de 2011