13 oct. 2014

Las voces no bastan...

El grito de TIERRA se ahoga entre un río púrpura.
Ni siquiera los peces son capaces de manifestar su incomodidad,
las aves ya no cantan jubilosas en el cielo.
Las voces no bastan.

En el camino no hay viñas, un humo denso acompaña el vuelo de las cigarras.
Hasta los caracoles se esconden en la grieta de las piedras.
Los árboles suspiran el recuerdo de campos verdes.
Las voces no bastan.

Ondas que generan destellos violetas en el ambiente,
derramando agua salina entre el polvo y los huesos,
entre la hiriente columna que deja el relámpago bajo una lluvia roja y espesa.
Las voces no bastan.


Ayer encontré una piedra rasgada con la uña de mis hermanos...
de ella salía un río de imágenes, gritos, tambores, protestas.
Desde el cementerio un tumulto gritaba ante sus tumbas abiertas:
¡LAS VOCES NO BASTAN!

Szív Márquez.