5 jul. 2013

Viaje

Hoy decidí que mi transporte sería una gigantesca águila blanca, pronto me remontó al cielo.  El viento agitaba mi ser, me sentía tan liviana y feliz volando entre vapores de agua... ¿Sabían que en el cielo el tráfico es controlado por el guiño de las nubes? De repente  el águila dio vuelta en U y tuve que sujetar muy fuerte su plumaje. Sonreí. Mi ciudad era solo un punto allá abajo. Rebasamos un águila, dos, tres...  empezó a llover.¡ Qué felicidad! Me vi envuelta de pequeñas esferas multicolor. El tiempo se detenía iluminado por música cósmica. Entonces el águila lentamente se posó en la tierra.

Szív Márquez.


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