25 oct 2010

Desacuerdo. Autor: Roger Casadesús-Scriptors d'arrel

Les comparto un poema en prosa que me ha gustado mucho de mi amigo Roger Casadesús, de Tarragona. España.
Desacuerdo.


Vamos a repasarlo una vez mas,no puedo dejar ni un
cabo roto,ni por mucho ni por poco, de alboroto,me
enojo.
Agua,tierra,incienso,que digo y pienso en ascua arremeto
en cierto y absorto respondo preguntas fuera de
contexto,de hombre pretexto por no remar,
eso eso...,el mar.
Reposo arrimado en barco de pescado,hilo,cañas y
gusano,cuento hasta cinco y muerdo,incado diente en
babas de tuerto,engullo piedra por
suelo,deacuerdo,deacuerdo...El mar.
Pero es que me pierdo!y quiero cantar en lágrimas de
antaño,
bailar en cubierta dejarme llevar,y dar vueltas sobre mi
moverme al azar,imaginarme desnudo comiendo
cangrejo,siempre hacia atrás.
Te dejo y me ofrezco acariciar caracolas de magia pulpo a
reventar,abro cuaderno de bitácora aclarar,y manuscribo
relato de anguila,eso,eso,el mar...
Con cocos y monos,que risas!,me parto de fiesta ruleta de
juerga pequeñas pistas,migas de tribu sin cencerro en
olla me quedo,puedo,puedo...
Dejarme comer,dejarme cenar...
Muslo,pata o papada,de cuerpo maduro de
burro,eso,eso,en el mar...
Donde abandoné sagrado cielo,
donde dejé de estar cuerdo!

R.Casadesús

23 oct 2010

LA LUZ DE MARÍA




Abrir un corazón y sembrar rosas...

Volar como un ave y tocar estrellas.

Szív.



     María se columpiaba alegremente y platicaba con su amigo imaginario - ¡Más, más fuerte! ¡Te digo que más fuerte!- Mientras, con los pies empujaba impulsando el columpio -¡Así, fuerte!- Su cabello largo se movía al compas del viento, los ojos grandes y negros le brillaban al imaginar que de un momento a otro alcanzaría una nube. En el rostro se delataba el asombro de sus ocho años... la débil figura se hacía grande cuando su sombra era recortada bajo el cielo.



     –¡María! –-Escuchó que  llamaba su mamá–- ¡Ya voy!-Respondió contenta. De un salto bajó del columpio y corriendo llegó hasta la puerta de la cocina. -¡Qué hiciste! ¡Dime!¿Por qué la cazuela está rota?-María se quedo callada, asustada por el grito de su mamá; advirtió que todo le daba vueltas; su mente había quedado en blanco, solo escuchaba gritos...gritos y mas gritos. De pronto percibió ese dolor en la espalda, ese dolor que laceraba...


      Entonces en la sala se escuchó una voz alegre, y una mujer delgada, de nariz recta, cabello corto, ojos grandes y brillantes apareció. Era Tía Amalia, quien tenía un carácter muy jovial; al solo verla María lloró con gran fuerza.

–Hija ¿Qué tienes?
–Mi mamá se enojó porque rompí la cazuela...

–Ya no llores... mejor ven... ayúdame a poner el altar...-contestó tía Amalia consoladora.

–¡Ven acá, María!- se escuchó la voz de la madre y la niña miró a su tía -Pero mi mamá...-un gran sollozo la hizo callar.

–Yo hablo con ella, no te preocupes- y acercándose a Marta dijo: -Déjala ir conmigo, vamos a hacer un altar
–Esta bien, pero si hace alguna travesura me dices.

Siempre que estaba junto a su Tía la pasaba muy bien. Ella tenía una hamaca grande de muchos colores donde se acostaba a leer la biblia. La dejaba ver las caricaturas, le enseñaba canciones y podía hacer todos los dibujos que quisiera. Lo más importante: Ella nunca le pegaba o gritaba a pesar de que a veces la hacía enojar, ni aún cuando le rompió su maceta favorita.


–Mira– dijo la tía Amalia– primero pondremos una mesa rectangular, en alto, porque los difuntos ya no están en nuestra dimensión, sino en una más elevada que es la del cielo o paraíso cristiano. Y luego, en cada extremo de la mesa una vara de aproximadamente metro y medio de largo, como símblo de las cuatro eras del ciclo de la vida por las que todos los humanos transitamos: infancia, juventud, madurez y vejez.


María felíz le ayudaba con los preparativos del altar y ponía mucha atención en lo que le explicaba.


Este es el arco en la parte frontal superior, es la puerta de la entrada al mundo de los muertos.


– ¿Y las estrellas tía?

–Las doce estrellas o soles de palmilla tejida, colocados a lo largo del arco frontal representan los meses del año que el muerto tardará en visitar a sus parientes o amigos.

–Ah! Dijo la niña con mucha admiración y pensando en lo sabia que era su tía – ojalá que mi mamá también fuera así y me explicara las cosas con paciencia y sin gritarme –recordó los azotes que su madre le dio cuando no supo decirle la tabla del siete, aún sentía el dolor en su espalda, el dolor… María no entendía la dureza de su madre quien ni siquiera ponía altar o rezaba por los difuntos como su tía.


 – Los muertos, muertos están- decía Marta.


¡Qué diferente era todo en casa de Tía Amalia! – mmm…¡Qué bien huele! – Exclamó María dejando de lado sus recuerdos – Es incienso – contestó Tía Amalia– Sirve para purificar y perfumar el alma del difunto, en este caso tu tío.

María vió como su tía colocaba la foto del tío Ignacio en el centro del altar, el cual ya estaba terminado: Las flores de cempasúchil y las carpetitas de papel de china picado le daban un toque festivo de luz y color, además, sobre el altar estaban el sombrero de palma, el morral, machete, la reata y el oyul que el tío Ignacio acostumbraba llevar a la milpa para tomar agua. María sabía que éstas eran las cosas que al tío Ignacio más le gustaban en vida. Además, la tía Amalia había puesto en el altar cazuelitas con diversos platillos: el olor del mole con carne de guajolote inundaban el altar, su color rojo contrastaba con el blanco arroz, los tamales puestos sobre el plato de loza mostraban su consistencia blanda, se distinguía el color del chile y tomate rojo, las enchiladas que tanto le gustaban al tío Ignacio adornadas con trozos de aguacate y queso se antojaban riquísimas; el pan de muerto se columpiaba entre las naranjas y mandarinas; los jarros que contenían exquisito atole de calabaza, espeso chocolate, café, cerveza le daban al altar un ambiente agradable.

De pronto María exclamó: ¡Faltan las velas! Usted siempre dice que sin ellas los difuntos no encuentran el camino de regreso –Es cierto – contestó la tía y apurada acomodó las velas en el tallo de una planta de plátano. ¡Luz!¡Qué hermosas llamas amarillas, rojo y naranja…! Era lo que más le gustaba a María ver ese resplandor de luz.

Después de comer algunas jugosas mandarinas, despicar flores de cempasúchil y hacer un camino con ellas (para que los difuntos siguieran la senda de regreso, según había explicado su tía) volvió a casa.

– ¡Mamá, mamá hay que hacer un altar el de mi tía tiene mucha luz! – dijo alegre al llegar, sin embargo Marta la esperaba con un cable en la mano. Al verla la niña sintió que el alma se le iba del cuerpo… su madre comenzó la letanía: – ¡Nada mas ves a tu tía y te vas! ¿Quién crees que va a cuidar a tu hermana?¡A ver, contéstame!

María sintió un temblor en su corazón, Marta la jalaba del brazo golpeándola con el cable en la espalda – ¡Ya no¡!Mamá tú me diste permiso, ya no me pegues!
– ¡Qué permiso, ni que nada!

– ¡Ya no! ¡Ya no voy a ir con mi tía, pero por favor… ya no me pegues! – Decía llorando María, sin embargo, Marta no se detuvo… cuando se cansó de golpear le dijo: – Voy a salir, me llevo a tu hermana y pobre de ti donde te salgas… ¡ah! Cuida esa olla que dejo en la lumbre.

María sabía que de no obedecer la pasaría peor. Recordó el día que fue a jugar con su amiga Patricia, a su regreso Marta la había golpeado igual que ahora amarrándola  al árbol de mango que estaba en el patio de su casa. Su cuerpo se erizaba al recordar la oscuridad, el ladrido de los perros en la calle, sus propios gritos pidiendo con los ojos llenos de lágrimas que la soltara y luego, cuando creyó que su madre la había perdonado al desatarla, el bulto de ropa en una bolsa de plástico y ese rostro duro, frío que le decía se fuera de la casa. A su mente volvió la alegría que experimentó al sentirse liberada y correr a casa de su tía. Grave error, apenas había entrado a casa de tía Amalia llegó Marta explicando que María se había vuelto loca, la abrazó, le dio un beso y se la llevó, ante la impotencia de la tía.


– A de ser maravilloso caminar por esa vereda de flores – se dijo María  y cansada de llorar se durmió, entonces soñó… soñó que el tío Ignacio venía hacia ella con el aura tan resplandeciente como un sol, pero había otra luz en sus manos. Era una corona de flores de Cempasúchil. Con razón la tía Amalia siempre le decía que esa flor daba brillantez y luz a las almas en el mundo de los muertos – ¿Mundo de los muertos? –pensó María- "Qué maravilloso es caminar por esta vereda de flores...¡Luz! ¡Qué hermoso resplandor de luz!"

En esos momentos Tía Amalia desesperada buscaba la manera de abrir la puerta o alguna ventana de la casa, de su interior salían llamas amarillas, rojas, naranjas…–¡María¡!María¡– gritaba angustiada pero nadie le respondió…



Glosario
Oyul: Vasija de barro
Cempasúchil: La planta de Cempoalxochitl es una hierba aromática, con inflorescencias anaranjadas grandes de olor penetrante. Florece en octubre y noviembre. En México florece en el mes de Octubre, en paises de europa se le puede ver floreciendo durante todo el año.


María del Carmen Márquez Ramírez

 (Szív Márquez)











3 oct 2010

La noche bastarda.Autor:Ma.Guadalupe Hernández Rivera-Horizonte Literario

LA NOCHE BASTARDA


GUIÓN CINEMATOGRÁFICO
Por: Ma. Guadalupe Hernández Rivera


TOMA: INTERIOR COCINA DE LA PENSIÒN DE PUPILOS /JUDITH-CHILAQUILES CON POLLO/ de noche

Es de noche… Judith _la cocinera de la pensión_ deja de hacer los chilaquiles con pollo, cuando escucha la primera detonación, luego otra y finalmente una granada; los pupilos salen corriendo hacia sus habitaciones.

TOMA: EXTERIOR – CALLE / PATRULLAS/ GRANADAS/ DE NOCHE

La calle Carranza se inunda de patrullas con policías, grandes vehículos con soldados, armas de grueso calibre, la arteria se cierra, las lámparas son apagadas; el miedo se mira reflejado en el rostro de los colonos, un llanto de bebé, rompe el silencio momentáneamente, la madre grita: ¡cállate mocoso! Que nos van a matar.

TOMA: INTERIOR CUARTO DE PENSIÒN/ JULIO –TAREA/ DE NOCHE

A ciencia cierta nadie sabe lo que pasa, de pronto otra ¡ráfaga de balas!. Han pasado más de dos horas: ¡hasta cuándo! se pregunta Julio _un estudiante de la Licenciatura en Cinematografía_ quien espera con ansia esto termine, para salir a buscar a su novia, con la que se disgustó, y vive a unas cuadras de donde él habita. Por lo pronto, con lo que está sucediendo, hace la tarea: un guión cinematográfico. Sin embargo, no sabe cuál será el final.

TOMA: INTERIOR COCINA DE LA PENSIÒN DE PUPILOS/ JUDITH-REZA/ DE NOCHE

A lo cerca, Judith escucha, el llanto de dos ambulancias pasar y piensa: ¿Por quienes vienen, Dios bendito? Toma su rosario y reza.

TOMA: INTERIOR CUARTO DE PENSIÒN DE PUPILOS/ JULIO/ NOCHE

Julio no sabe, que Claudia su novia_ maestra de zumba, en un gimnasio_ es adicta a la cocaína y amante de uno de los jefes del narco en la ciudad; _Julio la mira en vehículos muy lujosos_; pero como buen provinciano, no duda de la honorabilidad de la dama.

TOMA: EXTERIOR CALLE CARRANZA/ JULIO BUSCA A LA NOVIA EN SU CASA/ DE NOCHE

¡Por fin¡ después de cuatro horas de disparos e incertidumbre, Julio sale a la calle, desesperado a buscar a Claudia.

TOMA: EXTERIOR CALLE / BETO AMIGO DE JULIO/ DE NOCHE

En el trayecto, Beto, un amigo, lo entera de lo sucedido: “El enfrentamiento a tiros, sucedió en casa de ella, contra otra banda de delincuentes, el motivo: la lucha por el territorio”.

TOMA: EXTERIOR CALLE/NOVIA CLAUDIA MUERTA/ DE NOCHE

La novia yace entre más de ocho cuerpos, despedazados por las balas.

TOMA: EXTERIOR CALLE/ JUDITH- JULIO -pistola/ DE NOCHE

Judith la mujer de la cocina, alcanza a Julio, lo abraza con cariño, porque loco de dolor, intenta suicidarse con la pistola, que Claudia trae en la mano.

TOMA: EXTERIOR / JUDITH- JULIO- FAMILIA/ DE DÌA

Judith, lo lleva con su familia, al recibirlo le recriminan la relación, que había tenido con Claudia.

TOMA: INTERIOR FACULTAD DE CINEMATOGRAFIA/ JULIO/ GUIÒN CINEMATOGRÀFICO/ DE DIA.

Tiempo después, en el aula magna de la Facultad, se encuentra Julio, ante un nutrido público, recibiendo el PREMIO AL MEJOR GUION CINEMATOGRAFICO: “LA NOCHE BASTARDA”.

25 sept 2010

CUENTAGOTAS. Autor: Fernando Ortíz Silva - Horizonte Literario.

  Que tus suspiros sean
para mí
         y tus miradas
                 dulces y anhelantes
                   tus sonrisas
                            placenteras
sean todas para mí

y tus ojos vagos
               con tus sueños
                 llenos de fantasía
                   también sean para mí.

Que sea para mí
             el vaivén de tus caderas
                el color pálido de tu piel;
                             tus manos trémulas
                              y la horcajada salvaje
  que hiere mis muslos
entumece mi pelvis
     y oprime y estruja
             con inocente osadía
                   mi vientre firme
                      contra el tuyo
                                 de mujer.
Y el silencio suave
        la voz callada
                  la sonrisa pícara
                         el reojo mezquino
                       con tu pelo enmarañado
                            y la gota de sudor
                            que cae salina
             en mis labios resecos
       también sean para mí.

Que sea para mí
                  el cuerpo exhausto
           y el extravió involuntario
                          de las niñas
                                    de tus ojos
 la ocasión fortuita
     y el deseo que a cuentagotas
                               rige nuestras
                                               vidas.


Poza Rica, Ver.  Nov. 13, 2008
14:25 hrs.



FERNANDO







19 sept 2010

Duele el huapango. Autor: Valentina López Márquez -Horizonte Literario.



Duele el huapango ahora que tus pies no bailan.
Llora el recuerdo, duermen
los campos en tu honor. Cantan las aves
tu nombre. Siente frío el viento sin tus pasos.
La casa huele a ti. Se hizo grande, muy grande,
Las semillas que plantaste ya son
árboles recios con abundantes frutos
Duele el huapango ahora que tus pies ya no bailan.





Valentina  López Márquez

Soledad. Autor: Zita- Horizonte Literario.



Todo lo cubre el silencio
de la soledad amarga
están muy tristes las horas
se quedaron solitarias
lentos pasaron los días
sin aliento ni esperanzas
solo dejando recuerdos
y múltiples añoranzas.



Se nos vinieron encima
las penas todas del alma
se recorrieron caminos
de los que no se pisaban
enfilábamos la senda
sin vislumbrar el mañana
sin pensar en los amores
que muy atrás se quedaran.



La juventud nos cegó
nos sentimos poderosos
el tiempo breve pasó
y no fuimos cautelosos.
Hoy queremos apresar
una que otra primavera
no podemos aceptar
que vana ha sido la espera.



Por despediciar el tiempo
En cosas sin importancia
Solo viviendo el momento
Olvidándonos del alma
Se nos fue la juventud
Hoy que reina la calma
se nos vinieron encima
las penas y la nostalgia.



Zita.











Hoy les presento algunas actividades de Horizonte Literario



Lecturas, comentarios, escritura... tambien platicamos, nos divertimos... y participamos en algunos eventos culturales.


Mario Alarcón, Bety Plandiura, Maria Elena Zavala, Blanca Márquez, Zita Azuara, Valentina Márquez



En la presentación del libro "Un Oasis en mi corazón" del escritor Gonzalo Valenzuela.
                   
         

Durante el XXVII Encuentro de Escritores en Poza Rica, Ver.
 "Bicentenario de la Independencia 2010"

Practicando...

Se me ocurrió ponerme a practicar inglés con Gemini IA... Decidí abordar la actividad mientras escribía una historia... Al ir dictando la IA...